Estos son los síntomas de las defensas bajas y cómo puedes aumentarlas

Estos son los síntomas de las defensas bajas y cómo puedes aumentarlas

El sistema inmunitario es una red extensa de órganos, tejidos, proteínas y células que se encargan de proteger al cuerpo de gérmenes, bacterias, virus y otros agentes invasores (Dowshen, 2009). Por eso, cuando tenemos las defensas bajas nos podemos enfermar con mayor facilidad y, también, se pueden desarrollar infecciones por microorganismos que normalmente son inofensivos para nuestro cuerpo (Bush, 2019).

Por todo lo anterior, es importante mantener un sistema inmunológico en equilibrio para gozar de bienestar y llevar una vida plena. Si quieres saber si tienes las defensas bajas y qué puedes hacer para fortalecerlas, sigue leyendo para conocer la información que necesitas.

Defensas bajas: síntomas y cómo fortalecerlas

Por ser el protector de nuestro organismo, el sistema inmune no está libre de amenazas o factores, la mayoría de ellos modificables, que lo pueden debilitar (Crescenti, 2020). Así pues, cuando tienes las defensas bajas puedes presentar los siguientes síntomas (Hasan, 2020):

  • Problemas de digestión como diarrea o estreñimiento.
  • Sensación de cansancio persistente.
  • Tus heridas toman bastante tiempo en sanar.
  • Te contagias de enfermedades fácilmente

Consejos para aumentar tus defensas bajas

Maneja el estrés

La ciencia ha demostrado que el estrés, sin importar su intensidad o duración, favorece a que tu cuerpo tenga las defensas bajas (APA, 2006). Por lo tanto, una forma efectiva de aumentarlas es manejar y controlar el estrés.

La meditación o estar cerca de buenos amigos puede ayudarte a reducir el estrés y aumentar las defensas (Black & Slavich, 2016).

Adopta hábitos de vida saludable

Realizar cambios en la alimentación y mantener un estilo de vida saludable puede contribuir a subir las defensas en caso de que estén bajas y ayudar a mantenerte protegido contra enfermedades (Shoemaker, 2020).

Referente a la nutrición, debes procurar incluir frutas y vegetales ricos en antioxidantes, fibra y vitaminas A, C y D; grasas saludables como las que se encuentran en los frutos secos, aguacate, aceite de oliva y, especialmente, los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el salmón y los aceites de  semillas de chía y linaza (Shoemaker, 2020).

Además, consume más probióticos o alimentos fermentados, y limita los alimentos con azúcar refinada o procesada (Shoemaker, 2020).

Si eres amante del té chai, el té verde o el té matcha, te gustará saber que se ha demostrado que estas bebidas contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmune (Penn Medicine, 2019; Saha, 2020).

Ríete con tus amigos

Aunque no lo creas, la ciencia ha demostrado que la amistad y la risa ayudan a fortalecer las defensas bajas. Disfrutar de las relaciones sociales y reírse puede ayudar a que el sistema inmunológico regule sus defensas, lo cual termina siendo bueno para la salud (Bonior, 2017; Holder, 2017).

Otros hábitos que debes adoptar para mejorar tus defensas son dormir bien, ejercitarte con regularidad y mantenerte hidratado (Hasan, 2020).

 

Aumentar tus bajas defensas puede ayudarte a estar más protegido contra las enfermedades. Además, siempre será mejor tomar acciones preventivas con respecto a tu salud; puedes comenzar con pequeños hábitos. ¿Qué esperas?

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